Jesús Donaciano García Figueroa
(1897-1982)


Nació en Mérida, Yucatán, el 6 de septiembre de 1897. Sus padres: don Andrés García Figueroa, carpintero de oficio y María Isabel Figueroa, dedicada al hogar. Para comprender mejor las motivaciones políticas y sociales de Don Jesús García Figueroa basta con echar un vistazo a la historia de sus padres. Ambos eran hijos de hacendados yucatecos con grandes extensiones de tierra donde se cultivaba rica miel de abeja y henequén.

Apolinar García se casó con Eleuteria Figueroa. Por su parte Manuel Figueroa con Cecilia Montalvo. Ambos matrimonios con profundas tradiciones cristianas, fuerza empresarial y alto reconocimiento social. Ellos son los abuelos de Don Jesús. Las tres generaciones fueron testigos de la Revolución Mexicana y asumieron con gran dignidad las exigencias del momento: la expropiación hacendaria y el reparto de tierras. Entonces Jesús tenía 20 años. Creció siendo uno de los mayores entre sus hermanos: Andrés, Apolinar, Luis Felipe, Josefa y Mercedes, quienes junto con él sobrevivieron a las epidemias, enfermedades y pestes de aquellos tiempos. Criar siete hijos implicó para don Andrés y María Isabel, disfrutar de los mejores servicios de salud en ese ambiente pre revolucionario. De otro modo habría sido difícil contarlos.

En los primeros años de juventud, Don Jesús se dedicó a enseñar a leer y a escribir a los hijos de los trabajadores de las haciendas de sus padres y abuelos; siempre tuvo especial aprecio por las familias pobres y manifestó su deseo de ayudarles a salir adelante. Su mayor inquietud era motivar el amor al estudio y al trabajo. Cuando los problemas políticos comenzaron a crear confusión y mayor división de clases sociales, don Jesús lanzó un periódico titulado: Bienestar Social. Desde este medio transmitía mensajes y noticias en favor de la paz, la cohesión social y el desarrollo, hablaba a políticos, burgueses, exiliados, ex hacendados, jóvenes, estudiantes, campesinos y obreros con la misma intención de paz y desarrollo.

La medida de sus palabras, la mesura y la justicia con la que pugnaba por el bien común le mantuvo en diálogo pacífico con la sociedad yucateca. Fue un hombre que jamás tuvo enemigos y con una personalidad arrolladora. Era trabajador, estudioso, alegre, simpático, reconocido por su genialidad y sentido del humor, cariñoso y firme a la vez.

A los 30 años de edad, a las 8 de la noche del 12 de septiembre de 1928, en la casa de los Rivero Alamillas en el número 490 de la calle 56 A, en la ciudad de Mérida, se casó con María Filomena del Carmen Lizama y Manzanilla, una hermosa mujer de escasos 19 años de edad.

Para entonces, había mejorado el ambiente político y él ocupaba un puesto público. Con María tuvo ocho hijos: María Teresa de Jesús, José Augusto, Isidora Cecilia, María Guadalupe del Carmen, Miguel Rafael (murió de pequeño), Víctor José Jesús, María del Socorro y Martín Felipe.

Jesús contagió a su familia el espíritu innovador y de justicia social con un claro fundamento en la fe cristiana. Él y su esposa extendieron los valores de la doctrina social de la Iglesia a sus hijos y las comunidades y grupos sociales a los que pertenecían. La derrama de sus valores llegó hasta las siguientes generaciones y fue así que su nieto, Fernando García Ruiz, fundó una Institución de Asistencia Privada que lleva su nombre.

La huella de Don Jesús García Figueroa se expresa muy bien en el siguiente escrito, hecho ex profeso para él, por un santo poeta:


"A Don Jesús García Figueroa Palabra denunciante enardecida, 
alumbrada en su clara inteligencia, consumía la magra corpulencia en afán de justicia diferida... 

 La furia del profeta contenida, despojada de toda virulencia, 

retaba incontenible en su presencia histórica, creciente, engrandecida...

Lo limpio del bautismo, pregonero; de José, la presencia y la justeza; de María, 

el silencio compañero, ofrecía de llama estremecido, 

extraño de fulgor y de pureza, en su gesto paterno trascendido..." 

P. Felix Pecha Román.



De María Filomena del Carmen Lizama y Manzanilla, su mujer, sabemos que nació el 20 de septiembre de 1909. Hija de Rafael Lizama Canto, comerciante, casado con María Isidora Manzanilla, ambos nacidos en Cansacaps y vecinos de Mérida. Fue nieta, por el padre, de Martín Francisco Lizama y de Mapina Canto. Por la madre sus abuelos fueron Guillermo Manzanilla y Filomena Jiménez.

Doña María aceptó ser la esposa enamorada y fiel de Jesús. Fue su novia 40 días, el tiempo suficiente para amarlo toda la vida. Creció a sus hijos entre cantos y poesías; era el motor de Dios en su familia.

Don Jesús García Figueroa falleció a los 85 años de edad. Doña María le sobrevivió 22 años, rodeada del amor de sus hijos y nietos. Ella falleció a los 96 años de edad en plenitud del amor.